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AFORO DE POTRERO

Monitoreo o aforo del rendimiento de forraje para el cálculo de la carga animal en sistemas de pastoreo racional y el ajuste de carga en pesajes intermedios.

 

La medición del rendimiento de forraje de una pastura o potrero no es una tarea fácil, debido a muchos factores como: desuniformidad en la altura de la cobertura de la pastura, desuniformidad en la densidad y altura de la cobertura (parámetros de los que depende directamente el rendimiento de forraje), variaciones en la composición de especies, variaciones en la disposición del componente foliar (materia consumible), variaciones en la disposición de tallos (material no consumible) etc. Ante esta dificultad, se ha buscado en la investigación en pasturas, el desarrollo de técnicas o procedimientos de muestreo que permiten determinar el rendimiento de forraje con alta precisión y con el mínimo de trabajo o esfuerzo.

Algunas de estas técnicas utilizan el doble muestreo, que se basa en el principio de que es preferible tomar un número pequeño de muestras cortadas y pesadas (alta precisión), junto con un alto número de muestras que no son cortadas ni pesadas (baja precisión), que constituyen calificaciones visuales de puntos en el potrero según una escala de referencia construida al inicio del muestreo. Esto permite reducir el trabajo de corte y pesada y al mismo tiempo no afectar mucho la pastura con las áreas cortadas.

Cuándo o cada cuánto aforar? No es necesario estar aforando un circuito diariamente. Los aforos se deben hacer mensualmente o cada que los animales dan la vuelta al circuito o rotación. Hacerlos mensualmente en circuitos de más de 30 días de descanso tiene la ventaja de que siempre se estará aforando un potrero diferente cada vez. Al aforar al dar la vuelta, será el mismo potrero el que se esté aforando; por lo tanto, éste debe ser un potrero muy representativo en especies de pastos, altura y densidad en la cobertura dentro del circuito.

A continuación se describe un procedimiento sencillo para ser utilizado a nivel de fincas, donde los datos se analizan con promedio ponderado, utilizando una calculadora sencilla.

1. Reconocimiento del potrero. Recorrer toda el área del potrero a ser aforado, con el propósito de hacer un examen previo de la altura y densidad del pasto en el mismo y así formarse una idea más clara de la disponibilidad de forraje en toda su extensión, con el fin de ubicar un área donde se pueda construir una escala de tres puntos (alto, medio y bajo) según el rendimiento de forraje.

2. Construir una escala de calificación de tres puntos con base a disponibilidad de forraje. Primero se ubican los marcos 1 y 3 en los sitios de bajo y alto rendimiento de forraje respectivamente. Para ubicar el marco 1, se ubica un área de bajo rendimiento de forraje, que sea representativa de este estrato en todo el potrero, y se ubican allí dos marcos (de 0,5 x 0,5 m = 0,25 m2), cuidando que sean muy iguales en cuanto a rendimiento de forraje. Luego se procede a cortar y a pesar el pasto de uno de los marcos y al otro se le marca con el número uno. El material cortado se coloca en una bolsa de plástico para ser separado al final del trabajo de campo en material verde consumible (hojas verdes y tallos verdes o cogollos) y materia no consumible (tallos viejos, tallos y hojas secas). Luego se procede a ubicar el marco 3 de la escala. Para esto, se busca un área representativa del estrato de mayor rendimiento de forraje en el potrero y se ubican allí dos marcos. Se corta y se pesa uno y al otro se le marca con el número 3 de la escala. La muestra cortada se guarda en bolsa para su separación.

Luego se procede a buscar un área  en el potrero cuya disponibilidad de forraje sea media entre los marcos 1 y 3, donde se ubicarán igualmente dos marcos para obtener el marco 2 de la escala. Para esto, el peso del marco que se corta debe ser igual o muy aproximado al promedio obtenido entre los marcos 1 y 3, con una desviación no mayor del 10%, de lo contrario, hay que buscar de nuevo un sitio para repetir el procedimiento hasta encontrar un punto que sirva de punto 2 para la escala. La muestra cortada se guarda también para separación.

Al utilizar este procedimiento para la construcción de la escala, se está asegurando que ésta quede bien proporcionada en sus respectivos valores de los pesos dentro de la misma. De esta manera, se asegura que no vaya a ocurrir, que después de cortar y pesar al final del muestreo, el punto uno sea más pesado que el punto dos, o que éste último sea más pesado que el tres, lo que significaría haber hecho el muestreo visual de la pastura con una escala mal construida, que invalidaría el muestreo.

Altura de corte. La gran mayoría de tratados sobre muestreo de pasturas, recomiendan cortar a ras del suelo, ya que así se consigue mayor uniformidad en la toma de las muestras y mayor compromiso con precisión. Cortar a la altura que consume el animal es muy subjetivo y hace perder precisión, ya que ésta depende del tipo de pastura, de la duración del período de pastoreo y de su intensidad, de la época del año, etc., además de lo difícil del corte a cierta altura. La mayor uniformidad y el mayor compromiso entre altura de corte y precisión se consiguen con el corte uniforme a ras del suelo de todas las muestras. Como el animal no consume a ras de piso, esto hace necesario separar luego las muestras cortadas en material consumible o material verde (hojas y tallos tiernos) y material no consumible (tallos viejos, tallos secos y hojas secas).

Los cálculos de peso vivo se realizan tomando en consideración sólo el material consumible o material verde  o material en base verde (MV).

3. Entrenamiento y calibración. Una vez construida la escala, cada evaluador debe recorrer cada punto y revisarlo muy bien, observando y tocando dentro del marco el forraje, para formarse una idea clara de la densidad y altura del mismo, ya que estos dos parámetros definen muy bien el rendimiento. Debe grabarse en su mente como es cada punto de referencia de la escala, hasta que pueda fácilmente calificar cualquier otro punto escogido al azar en el potrero, con aproximaciones de media unidad, esto es, hacer calificaciones como: 1,0; 1,5; 2,0; 2,5 y 3,0. Se recomienda que los marcos de la escala se ubiquen en la misma área del potrero, lo más cercanos entre sí para que los evaluadores  puedan apreciarlos y compararlos mejor.

Se recomienda también que al ubicar los puntos extremos de la escala (1 y 3) no sean el mínimo y el máximo absolutos, estos puntos deben ser representativos del rendimiento promedio de los estratos de menor y mayor rendimiento en la pastura; de tal manera que al proceder a hacer luego el muestreo visual o calificación de la pastura con base en la escala de rendimiento que se construyó, exista la probabilidad de encontrar más puntos de éstos durante el recorrido sobre toda la pastura.  No se recomienda elegir como punto 1 en la escala un  sitio de tan bajo rendimiento, que luego no haya la probabilidad de encontrar otros iguales en la pastura.  Cada punto en la escala debe ser representativo de un estrato de la pastura.  Igualmente el punto 3 no debe ser el “más alto” porque después será difícil encontrar otros puntos representativos de este estrato.

Una escala bien construida, será aquella que permita que cualquier punto pueda salir representado mediante un muestreo al azar o a cada cierto número de pasos a través de líneas trazadas imaginariamente sobre la pastura, aunque no con la misma probabilidad, ya que ésta depende también de las condiciones mismas de la pastura.

4. Muestreo o calificación de la pastura. Luego de la calibración, se procede a obtener 30 a 70 calificaciones visuales, según el tamaño y uniformidad del potrero, a través de líneas o transeptos imaginarios trazados sobre la pastura en forma de X,  o en forma de cruz, o en forma de zigzag o  en forma de Z en el potrero, de tal manera que la calificación de la pastura sea bien representativa; colocando el marco cada cinco o cada diez pasos, de tal manera que una esquina del marco toque la punta del zapato con la línea de la diagonal en la misma dirección del recorrido. En cada sitio de muestreo se debe hacer el siguiente registro:

Calificar el rendimiento de forraje con base a la escala de referencia, asignando valores con aproximación de media unidad entre 1 y 3 (1; 1,5; 2,0; 2,5 y 3,0), como se explicó en el numeral 3. Así se termina el trabajo de campo, se recogen los marcos de la escala de referencia y se llevan las tres muestras para la separación manual del material cosechado en los tres puntos.

6. Separación manual de las muestras. Una vez realizada la calificación de la pastura con el muestreo visual, se procede a realizar la separación manual de la materia verde consumible de todo el material cosechado de gramíneas, leguminosas y arvenses (hojas verdes y tallos tiernos o cogollos) y del material no consumible (tallos viejos, tallos y hojas secas) de las tres muestras cortadas y pesadas para construir la escala (puntos 1, 2 y 3). Este trabajo se debe hacer en un sitio apropiado  y a la sombra (casa, establo, oficina, laboratorio, etc.). De los tallos se separa la parte superior o terminal más blanda que se pueda desprender o cortar fácilmente  con las manos si hacer mucha fuerza.

5. Procedimiento de cálculo. Para ilustrar el procedimiento de cálculo de disponibilidad de forraje verde y el cálculo de la carga animal como peso vivo para una rotación, se presenta un ejemplo con los datos de un aforo realizado a nivel de finca.

Continua en la revista Notas Ganaderas edición no 28

Por José Óscar Sierra P., Zoot., Mag. Sci., Ex profesor, Capacitador, Asesor y Consultor Técnico en nuevos enfoques para una ganadería limpia y sostenible.
E-mail: josierra23@une.net.co